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La tendencia del momento invita a sumar texturas, calidez y serenidad. En ese camino, la madera se abre paso en el baño y transforma este ambiente en un verdadero refugio tipo spa, donde el diseño acompaña el bienestar.

Durante años, la madera parecía tener el acceso restringido al baño. Asociada a otros espacios del hogar, quedaba fuera de un ambiente tradicionalmente dominado por superficies frías y neutras.
Hoy, esa idea cambia por completo.

La tendencia 2026 redefine el baño como un espacio de calma y conexión con lo esencial. Y la madera se convierte en la gran protagonista: aporta calidez, textura y una relación directa con la naturaleza, transformando el uso cotidiano en una experiencia sensorial.

Un baño más humano: calidez, diseño y bienestar

La madera no es solo una elección estética. Su presencia humaniza el baño, suaviza líneas, equilibra materiales y genera una atmósfera serena y acogedora, cercana a la de un spa natural.

Combinada con luz cálida, líneas puras y materiales nobles, permite crear espacios donde el diseño invita a detenerse, respirar y disfrutar del momento. El baño deja de ser solo funcional y se convierte en un lugar pensado para el confort diario.

 

Estilos deco: distintas formas de incorporar madera en el baño:

  • Madera oscura y bacha negra: dramatismo y sofisticación

En esta propuesta, la madera oscura adquiere protagonismo absoluto. Las vetas marcadas y los acabados profundos crean un clima envolvente, casi escenográfico, que transforma el baño en un espacio de carácter.

La bacha negra de Ferrum, con su terminación brillante, se presenta como una pieza escultórica que contrasta con la textura orgánica de la madera. La grifería de líneas rectas y el espejo circular completan un diseño curado, donde cada elemento destaca sin competir.

  • Madera natural y bacha en color suave: equilibrio y calma

Aquí la madera se muestra en su versión más serena. Los tonos claros, con vetas suaves y terminaciones mate, construyen un ambiente equilibrado y relajado.

La bacha Ferrum en color verde oliva aporta una nota contemporánea sin romper la armonía general. El color se integra de forma sutil, reforzando la conexión con la naturaleza. Una estética cercana a los estilos nórdico y japandi, donde la simplicidad y el confort visual son protagonistas.

  • Minimalismo cálido: madera clara, blanco y luz suave

En este estilo, la madera funciona como elemento de equilibrio dentro de una paleta neutra. El blanco domina el espacio, pero la presencia de la madera evita que el ambiente resulte frío o impersonal.

La bacha blanca de Ferrum, de líneas puras y suaves, se integra naturalmente sobre la mesada. El espejo con marco de madera y la iluminación cálida completan un conjunto sereno, contemporáneo y funcional. Una de las grandes apuestas para 2026.

  • Madera artesanal y estética spa

La madera aparece aquí con un tratamiento más artesanal, con texturas visibles y detalles trabajados que aportan identidad y calidez.

Las bachas Ferrum, de formas rectas y definidas, equilibran lo rústico y antiguo con una impronta actual. La luz natural y los accesorios en fibras naturales refuerzan la sensación de bienestar y calma, ideal para casas de fin de semana o proyectos que buscan un refugio personal.

 

  • Madera rústica y bacha blanca: naturalidad cotidiana

En esta propuesta, la madera se presenta de manera simple y honesta. Un estante de madera maciza sostiene la bacha blanca de Ferrum, dando lugar a un espacio funcional, cálido y cercano.

La combinación de madera, cerámica blanca y pequeños objetos decorativos demuestra que esta tendencia no necesita grandes gestos: incluso en soluciones simples, la madera eleva el diseño y aporta identidad.